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Take me to the huerto

Noticias.

30 septiembre, 2014

Llévame al huerto, que diríamos, en cristiano. Ese es el título que Susana Romero Romero, una agricultora “atípica”, ha elegido para su también atípico pero innovador programa educativo: una inmersión lingüística y un sinfín de actividades como talleres de cocina, visitas escolares e, incluso, servicio de alojamiento rural en su finca de Sucina (Murcia). Y todo en el marco de la agricultura ecológica.

El periodista Miguel Ángel Ruiz, de La Verdad, ya nos la presentó en las páginas del periódico y en su blog Los pies en la tierraSusana no es una agricultora típica. Su finca, una explotación familiar de nueve hectáreas, tampoco lo es. Lo cierto es que casi nada es convencional en el modelo de negocio de esta licenciada en Administración y Dirección de Empresas de 38 años, soltera y sin hijos, que en 2010 decidió abandonar un trabajo de estrés y viajes para dedicarse a cultivar las tierras de su familia. Su padre estaba en retirada y vio una oportunidad.

Y apostó por la agricultura ecológica: «Fue un despertar, trabajaba en comercio exterior y tenía una vida muy ajetreada y muy intensa. Me dije: necesito tranquilidad. Así que empecé a cultivar, al principio por ocio», explica desde un bar donde ha hecho una parada durante el reparto diario, del que se ocupa ella misma con una furgoneta. Y así fue como Susana Romero puso en marcha ‘La cesta verde de Casas Blancas’ y cambió las ferias internacionales por la fruta y verdura de temporada: tomates, pimientos, calabacines, berenjenas, cebollas, calabazas, sandías, melones, albaricoques, melocotones y peros de Cehegín. «Tenía claro que tenía que ser ecológico», se reafirma, «porque hay una tendencia que demanda estos productos y también por cuidar el medio ambiente. Así lo hacía mi abuelo».

Susana, que trabaja sola con algún apoyo puntual de miembros de su familia, solo puede vivir «modestamente» de su explotación agrícola –únicamente tiene una hectárea certificada, el resto es una plantación de cítricos–, así que, echando mano de la imaginación y de su conocimiento de los ‘organic markets’ que ha visitado en otros países, complementa los bancales con un alojamiento rural, visitas de colegios, talleres de cocina e inclusoun programa educativo, ‘Take me to the huerto’, que consiste en una inmersión lingüística de doble dirección para británicos y lugareños, con un divertidísimo canal en Youtube.

(Publicado en ‘La Verdad’ el 6 de julio de 2014)